viernes, 30 de octubre de 2009

Con sabor ó sin sabor



“Las cosas buenas con sabor, nunca son fáciles”, así dicen los viejos y ah como tienen razón. Ayer encontré dos depas que cumplen nuestras expectativas, pero nos falta un requisito, el famoso aval que tanto piden en el DF para rentar un inmueble. La noche de ayer fuimos a visitar a un pariente de mi lady, con la esperanza que nos sirviera de fiador, fue una buena recepción y un rico café mientras en platica tras platica comentábamos nuestra situación; pero al final solo una mala idea y una mala experiencia que solo logró llevar el animo, sentimientos y esperanza de mi Nusita al hoyo, agregándole a esto una llamada de mi madre que no vendría al DF y los documentos que me prestaría me los daría después, para el colmo una fuerte discusión con su compañera de depa la dejo mas alterada.

Hoy por la mañana aun estresada y con la preocupación de llegar tarde al trabajo por las consecuencias que acarrearían, sobreponiéndose al estrés y su depre intento tener una buena mañana, una buena mañana que una regadera tapada mi intento mal logrado por destaparla la súbita salida de aguas jabonosas de la coladera y la casi inundación del baño y parte del depa nos orillo a discutir , haciéndola sentir peor y casi logrando llevarme a mi también a la depre; se por experiencias de amigos que no es fácil iniciar, ni tampoco el andar y mucho menos el final, pero así es como se vive la vida y cuando lo logras te sabe mejor.

Lo que si se y estoy seguro, es de lo que siento por ella se hace cada vez mas fuerte y que gracias a ella sigo adelante y que si cae la levantare y ayudare a continuar…

Sonríe amor...

Sonríe.


Nota: Este blog se publicaría el día 28 de octubre.

Diario de unas vidas cualesquieras

Ya casi han pasado 15 días desde mi llegada al Defectuoso, bien con la firme propuesta de encontrar una casa o depá donde ya podamos iniciar en forma nuestra relación (la Nus Y yo), esperaba que fuera rápido y sencillo, sin embargo no a sido así; no hemos podido encontrar un sitio ideal y los que encontramos presentan varias trabas o nos lo ganan. Durante mi estadía en el DF eh recorrido calles y calles, visitado sitios que no sabia de su existencia y eh visto un sin fin de situaciones, situaciones propias de una metrópoli; hoy durante mi espera para visitar algún depá o casa se me ocurrió sentarme en una estación del metro y en un principio, contar cuanta gente pasa por los torniquetes de salida, pero me pareció aburrido, además de haber perdido la cuenta al llegar al 2 mil y tantos, así que pues mejor decidí observar a las personas que va y viene, esa gente que forma tumultos con su ir y venir, mirar sus expresiones, ademanes y situaciones que desarrollan en su ir y venir; traqueteos que no vemos o no queremos ver, vamos, actividades propias de una las grandes urbes, algunas chuscas otras raras; fui testigo mudo de la chica fresa que con su raro caminar entra su boleto en el torniquete; de un padre desesperado buscando una botella donde su hijo pequeño pueda orinar, lo cual en un rincón terminaron uno con su preocupación y el otro con su necesidad, de un beso largo y tierno, lleno de amor y de pasión como aquel que se da por primera vez o de despedida; de pronto la escena es rota por la chava punketa y el corte de pelo tipo Mohicano, sí, ese que solo lleva una franja de la frente al cuello por en medio de la cabeza y los extremos rapados y la señora que con asombro y ademan de rareza la mira pasar moviendo la cabeza; lo acepto, a mi también me sorprendió su corte pero me gusto la seguridad con la que lo porta, en eso estaba cuando una mujer que aunque no muy bella llamaba la atención y más la del policía cuando se acerco a pedirle ayuda para llegar a su destino, el policía que aunque no muy galán acepto gustoso a ayudarla y hasta acompañarla a tomar su tren, andando con una pose de galanura y caballerosidad, posiblemente el inicio de un nuevo noviazgo o de una infidelidad anunciada, pensé; cuando de mi alucinación me saco una señora de edad preguntándome la hora pero además con una mirada tierna me cuestiona sobre el beso en la mejilla que por la mañana me dio mi esposa y que decidí llevarlo todo el día diciendo: -que tierno detalle- al responderle su inquieta pregunta, me sonrió y continuo su marcha; aun con la extraña sensación que me invadió veo que se forma una grana fila en el torniquete de acceso al metro, -¿la causa?- una de tantas personas que al llegar a la fila espera al ultimo momento para buscar en su bolso, donde trae y cabe de todo su pase o boleto, con tal desesperación que no logra encontrarlo y el policía la deja pasar, no se si es maña o realmente distracción todo esto mientras otro policía explica detalladamente a un par de viajeros, que como muchos (incluyéndome) nos perdemos o enredamos en el metro: así pasó mi mañana-media tarde cuando decidí iniciar la marcha hacia la oficina de mi nena, para comer junto y por la tarde continuar mi búsqueda, la búsqueda de un nidito de amor y otras cosas…

Gracias… por sus momentos.

Gracias.

Nota: este blog se publicaría el día 27 de octubre.